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Toda vida tiene sentido y un por qué. Ayuda a tus alumnos a encontrar el suyo.

domingo, 25 de octubre de 2015


En esta ocasión te invito a que observes más profundamente a tus alumnos e intentes entender el por qué de ciertos comportamientos. En el aula puedes encontrar alumnos cuyas familias tiene actitudes y comportamientos edificantes, pero también puedes encontrarte con niños que viven con familias profundamente desestructuradas o con un nivel de vulnerabilidad elevado o que tal vez sufren maltrato. Igualmente, puedes encontrarte alumnos que han sido adoptados y que en sus mentes el recuerdo de lo vivido en sus países de origen no siempre es hermoso y beneficioso para ellos, por lo que tienen una herida abierta.

Esta vez te invito a presentarles el ejemplo de vida de un niño llamado Iqbal, pakistaní, que vivió en los años 90, fue esclavizado y se convirtió en un gran defensor de los derechos de la infancia, y de la educación como herramienta para promover y respetar sus derechos.




Te propongo la lectura del libro "La historia de Iqbal" de Francesco D´Adamo, porque no sólo permite fomentar el hábito de la misma y desarrollar el amor hacia ella, lo cual repercutirá en el aprendizaje de los alumnos y en su posterior éxito escolar, sino que también ofrece la posibilidad de trabajar valores como la esperanza, la autenticidad, la justicia y la fortaleza. Igualmente, habrá niños que encuentren cobijo en esta lectura si en algún momento de sus vidas han experimentado situaciones difíciles o parecidas, en sus hogares o fuera de ellos.

Asimismo, esta lectura resulta muy interesante como instrumento para poner en valor cuestiones que para los alumnos son tan cotidianas que ya no sólo no llaman su atención, sino que en ocasiones son desaprovechadas. Me refiero con ello tanto al derecho y al acceso a una educación de calidad, como al privilegio que esto supone para ellos, frente a tantos niños que carecen de esta oportunidad. Mostrar y dar a conocer a los alumnos el hecho de que no todos los niños del mundo tienen las mismas facilidades y posibilidades de acceder a la educación y de adquirir una preparación que les permitirá realizar sus sueños, mejorar sus vidas y construir su futuro, puede ofrecerles un testimonio que les haga reflexionar y preguntarse por aquello que realmente merece la pena en la vida y por las cosas por las que hay que luchar y esforzarse.






Esta propuesta es para 5º y 6º de primaria. El libro que te propongo es uno de tantos que hay, pero este está adaptado a las edades de tus alumnos y seguro que les resultará muy atractivo y enriquecedor.

¡No sólo ilumines…“¡incendia!” y anima el corazón de tus alumnos!

lunes, 19 de octubre de 2015


En esta ocasión te planteo el promover en tu aula actividades que fomenten la generosidad, la justicia, la gratitud, la laboriosidad, la tenacidad y la responsabilidad. Tus alumnos deben trabajar su “corazón”, ponerlo en marcha para dilatarlo. No pueden pasar por ti como si nada. Poco a poco han de descubrirse como personas cada vez mejores y más maduras. Es importante que se convierta en algo connatural al ser de cada uno de ellos el actuar mirando al otro, capaces de un elevado nivel de desprendimiento, amantes del bien común, de la finura en el obrar y la preocupación y el cuidado por los demás. ¡Ayúdales!, ofréceles herramientas, regálales momentos a través de los cuales reconozcan la maravilla del encuentro, lo mucho que pueden aportar, los beneficios que tiene implicarse y cómo pueden cambiar y mejorar sus vidas y las de muchas otras personas cuando el trabajo en grupo es dirigido hacia un objetivo común y noble.

Puedes poner en práctica diferentes iniciativas:

En primer lugar, puede ser una buena propuesta para alumnos de 1º, 2º y 3º de primaria el tener como “mascota” a un ser vivo que tengan que cuidar. Lo más sencillo es una planta, pero una tortuga también valdría y el más atrevido puede tener un pájaro o un conejo. Establecer turnos para regarla o darle de comer y que todos se fijen si necesita algo, ayuda a ir trabajando la responsabilidad. Asimismo, en fiestas y fines de semana, cuando no acuden a la escuela, cada alumno tendría la responsabilidad, por turnos nuevamente, de cuidarla en casa. Ampliando la propuesta al centro educativo, hay incluso escuelas que tiene la posibilidad de introducir en sus terrenos pequeñas granjas y huertos que implica a todos los alumnos en su cuidado, recogida de frutos y trabajo en talleres de alimentación o en clase de Ciencia Naturales. 


CEIP Concepción Arenal - Madrid -


En segundo lugar, es interesante y adecuado promover que cada uno de los alumnos en estas edades y hasta 6º de primaria, identifique sus cualidades, es decir, en qué es bueno y cómo puede ponerlo al servicio de los demás. Ningún talento será considerado más pobre que otro, todos serán dones que al ser puestos en marcha podrán aportar mucho en beneficio de la clase. Así habrá alumnos que sepan escuchar, que tengan paciencia y que sean empáticos. Habrá otros que jueguen muy bien al fútbol o se les dé bien el deporte y puedan ayudar con ello. Existirán alumnos brillantes en el razonamiento lógico y abstracto. Otros dibujarán muy bien, serán muy creativos o cantarán de maravilla, etc. En definitiva, todo un conjunto de dones que aprovecharas para crear una comunidad de apoyo y aprendizaje mutuo donde la generosidad será esencial pues regalarán su tiempo a los demás para impulsar al que necesita de su apoyo para mejorar o fortalecer una habilidad o cualidad. Con ello trabajaran la gratitud, la laboriosidad y la generosidad.





En tercer lugar, otra propuesta para el aula de 4º, 5º y 6º de primaria que implica a los alumnos con la sociedad supone involucrarlos en uno o varios proyectos sociales. Aunque creas que puede resultar demasiado hacerles conscientes de el dolor y el sufrimiento o de la violencia que en ocasiones existe, has de aceptar que no viven de espaldas al mundo, ya que escuchan a sus padres u observan en la televisión la existencia de personas que sufren por vivir en situación de guerra, que tienen necesidades especiales por tener una salud delicada o que pierden su trabajo y su casa. Propuestas sencillas y a su alcance pueden ser, por ejemplo, recoger tapones de plástico (de las botellas), pues hay empresas que ofrecen dinero por determinado peso aportado y ello permite ayudar a padres que tienen hijos con enfermedades que han de ser tratadas, por su rareza o dificultad, en otros países y cuyo coste es tan elevado que no siempre tienen los medios suficientes para ello.  Posteriormente, sería muy positivo que tuvieran un encuentro con los niños a los que hayan ayudado, pues les permitirá ser más conscientes de que su trabajo ha sido bueno, valorado y ha ayudado a otros. Igualmente, el testimonio de estos niños, que tendrán más o menos su edad, y la de sus familias, puede enriquecerlos en muchos sentidos. Con todo ellos habremos trabajado la generosidad, la tenacidad y la justicia.




En cuarto lugar, puedes, asimismo, ponerte en contacto con diversas ONGs u organizaciones de tu entorno por si los niños puedan participar en algún proyecto, tal vez de personas mayores o escribiendo a niños de otros países que se encuentren en casas de acogida o en campos de refugiados.

Una propuesta que ha surgido actualmente se llama “La manta de la vida” y consiste en tejer mantas para, en este caso, las familias que están en Siria. Tal vez en la asignatura de plástica puedas enseñar a los alumnos a coser y que cada uno vaya tejiendo un cuadradito que, posteriormente, será unido al resto de los tejidos por la clase y formará una manta que se podrá enviar como gesto de apoyo y solidaridad.





Esta son unas de tantas propuestas que puedes llevar a la realidad de tu aula y no solo de forma puntual sino durante todo el año. Quizá puedas, dividir estas iniciativas en pequeños proyectos para cada mes.