En
esta ocasión te invito a que observes más profundamente a tus alumnos e
intentes entender el por qué de ciertos comportamientos. En el aula puedes
encontrar alumnos cuyas familias tiene actitudes y comportamientos edificantes,
pero también puedes encontrarte con niños que viven con familias profundamente desestructuradas
o con un nivel de vulnerabilidad elevado o que tal vez sufren maltrato.
Igualmente, puedes encontrarte alumnos que han sido adoptados y que en sus
mentes el recuerdo de lo vivido en sus países de origen no siempre es hermoso y
beneficioso para ellos, por lo que tienen una herida abierta.
Esta
vez te invito a presentarles el ejemplo de vida de un niño llamado Iqbal,
pakistaní, que vivió en los años 90, fue esclavizado y se convirtió en un gran
defensor de los derechos de la infancia, y de la educación como herramienta para
promover y respetar sus derechos.
Te
propongo la lectura del libro "La historia de Iqbal" de Francesco D´Adamo, porque no sólo permite
fomentar
el hábito de la misma y desarrollar el amor hacia ella, lo cual repercutirá en el
aprendizaje de los alumnos y en su posterior éxito escolar, sino que también ofrece
la posibilidad de trabajar valores como la esperanza, la autenticidad,
la justicia y la fortaleza. Igualmente, habrá
niños que encuentren cobijo en esta lectura si en algún momento de sus vidas
han experimentado situaciones difíciles o parecidas, en sus hogares o fuera de
ellos.
Asimismo,
esta lectura resulta muy interesante como instrumento para poner en valor
cuestiones que para los alumnos son tan cotidianas que ya no sólo no llaman su
atención, sino que en ocasiones son desaprovechadas. Me refiero con ello tanto al
derecho y al acceso a una educación de calidad, como al privilegio que esto supone para ellos, frente a tantos niños que carecen de esta oportunidad. Mostrar
y dar a conocer a los alumnos el hecho de que no todos
los niños del mundo tienen las mismas facilidades y posibilidades de acceder a
la educación yde adquirir una preparación que les permitirá realizar
sus sueños, mejorar sus vidas y construir su futuro, puede ofrecerles un
testimonio que les haga reflexionar y preguntarse por aquello que realmente
merece la pena en la vida y por las cosas por las que hay que luchar y
esforzarse.
Esta propuesta es para 5º y 6º de primaria. El libro
que te propongo es uno de tantos que hay, pero este está adaptado a las edades
de tus alumnos y seguro que les resultará muy atractivo y enriquecedor.
En
esta ocasión te planteo el promover en tu aula actividades que fomenten la generosidad, la justicia, la gratitud,
la laboriosidad, la tenacidad y la responsabilidad. Tus alumnos deben trabajar su “corazón”, ponerlo
en marcha para dilatarlo. No pueden pasar por ti como si nada. Poco a poco han de
descubrirse como personas cada vez mejores y más maduras. Es importante que se
convierta en algo connatural al ser de cada uno de ellos el actuar mirando al
otro, capaces de un elevado nivel de desprendimiento, amantes del bien común, de
la finura en el obrar y la preocupación y el cuidado por los demás. ¡Ayúdales!,
ofréceles herramientas, regálales momentos a través de los cuales reconozcan la
maravilla del encuentro, lo mucho que pueden aportar, los beneficios que tiene implicarse
y cómo pueden cambiar y mejorar sus vidas y las de muchas otras personas cuando
el trabajo en grupo es dirigido hacia un objetivo común y noble.
Puedes poner en
práctica diferentes iniciativas:
En primer lugar,
puede ser una buena propuesta para alumnos de 1º, 2º y 3º de primaria el tener
como “mascota” a un ser vivo que tengan que cuidar. Lo más sencillo es una
planta, pero una tortuga también valdría y el más atrevido puede tener un
pájaro o un conejo. Establecer turnos para regarla o darle de comer y que todos
se fijen si necesita algo, ayuda a ir trabajando la responsabilidad.
Asimismo, en fiestas y fines de semana, cuando no acuden a la escuela, cada
alumno tendría la responsabilidad, por turnos nuevamente, de cuidarla en casa.
Ampliando la propuesta al centro educativo, hay incluso escuelas que tiene la
posibilidad de introducir en sus terrenos pequeñas granjas y huertos que
implica a todos los alumnos en su cuidado, recogida de frutos y trabajo en talleres
de alimentación o en clase de Ciencia Naturales.
CEIP Concepción Arenal - Madrid -
En segundo lugar,
es interesante y adecuado promover que cada uno de los alumnos en estas edades
y hasta 6º de primaria, identifique sus cualidades, es decir, en qué es bueno y
cómo puede ponerlo al servicio de los demás. Ningún talento será considerado
más pobre que otro, todos serán dones que al ser puestos en marcha podrán
aportar mucho en beneficio de la clase. Así habrá alumnos que sepan escuchar,
que tengan paciencia y que sean empáticos. Habrá otros que jueguen muy bien al
fútbol o se les dé bien el deporte y puedan ayudar con ello. Existirán alumnos
brillantes en el razonamiento lógico y abstracto. Otros dibujarán muy bien, serán
muy creativos o cantarán de maravilla, etc. En definitiva, todo un conjunto de
dones que aprovecharas para crear una comunidad de apoyo y aprendizaje mutuo
donde la generosidad será esencial pues regalarán su tiempo a los demás para
impulsar al que necesita de su apoyo para mejorar o fortalecer una habilidad o
cualidad. Con ello trabajaran la gratitud, la laboriosidad y la generosidad.
En tercer lugar,
otra propuesta para el aula de 4º, 5º y 6º de primaria que implica a los
alumnos con la sociedad supone involucrarlos en uno o varios proyectos sociales.
Aunque creas que puede resultar demasiado hacerles conscientes de el dolor y el
sufrimiento o de la violencia que en ocasiones existe, has de aceptar que no
viven de espaldas al mundo, ya que escuchan a sus padres u observan en la
televisión la existencia de personas que sufren por vivir en situación de
guerra, que tienen necesidades especiales por tener una salud delicada o que
pierden su trabajo y su casa. Propuestas sencillas y a su alcance pueden ser,
por ejemplo, recoger tapones de plástico (de las botellas), pues hay empresas
que ofrecen dinero por determinado peso aportado y ello permite ayudar a padres
que tienen hijos con enfermedades que han de ser tratadas, por su rareza o
dificultad, en otros países y cuyo coste es tan elevado que no siempre tienen
los medios suficientes para ello. Posteriormente, sería muy positivo que
tuvieran un encuentro con los niños a los que hayan ayudado, pues les permitirá
ser más conscientes de que su trabajo ha sido bueno, valorado y ha ayudado a
otros. Igualmente, el testimonio de estos niños, que tendrán más o menos su
edad, y la de sus familias, puede enriquecerlos en muchos sentidos. Con todo
ellos habremos trabajado la generosidad, la tenacidad y la justicia.
En cuarto lugar,
puedes, asimismo, ponerte en contacto con diversas ONGs u organizaciones de tu
entorno por si los niños puedan participar en algún proyecto, tal vez de
personas mayores o escribiendo a niños de otros países que se encuentren en
casas de acogida o en campos de refugiados.
Una
propuesta que ha surgido actualmente se llama “La manta de la vida” y consiste en tejer mantas para, en este caso,
las familias que están en Siria. Tal vez en la asignatura de plástica puedas
enseñar a los alumnos a coser y que cada uno vaya tejiendo un cuadradito que,
posteriormente, será unido al resto de los tejidos por la clase y formará una
manta que se podrá enviar como gesto de apoyo y solidaridad.
Esta
son unas de tantas propuestas que puedes llevar a la realidad de tu aula y no
solo de forma puntual sino durante todo el año. Quizá puedas, dividir estas iniciativas
en pequeños proyectos para cada mes.