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El valor de la inclusión y de la alteridad

martes, 9 de febrero de 2016


Nuestros actos y decisiones tienen consecuencias, eso es algo que todos, y por supuesto los profesores, deberíamos tener siempre muy presente. Recordar el sentido y el fin de una vocación específica como es la de maestro, vocación que debe ser puesta al servicio de los demás, es fundamental para evitar excluir y ser capaz de dar su lugar a cada niño como persona digna y con derechos. ¿Acaso por vocación el maestro no está llamado a ser creativo y motivador saliéndose de la comodidad? ¿Qué tiene de heroico y especial el ofrecer ayuda al que no lo necesita de forma singular?

Cuán importante es que tus alumnos aprendan a amar en la diferencia, porque si no, nunca llegarán a ser conocedores de la esencia de ese otro ser humano que tiene algo que aportarles y les puede mostrar, a su vez, que la vida merece la pena ser vivida y puede ser plena aunque no se tenga todo lo que se considera “normal”. En tu aula puede que no haya ningún alumno con necesidades especiales, o puede que sí. Tanto si lo tienes como si no, permite a tus alumnos aprender de la riqueza que cada persona puede ofrecer, indistintamente de si puede oír o no, ver o no, hablar o no, moverse o no.

Educa a tus alumnos en la capacidad de incluir, de acoger, de acompañar, de hacer sentir al otro único, valioso y digno, como ellos, de lo mejor.

En el caso de que no tengas a ningún alumno con necesidades especiales te invito a que trabajes con tus alumnos diversas propuestas:

En primer lugar, y si es posible, tal vez puedas preparar una visita a un centro o a una asociación donde se apoya y ayuda a niños, por ejemplo, con parálisis cerebral.

En segundo lugar, podrías invitar a tus alumnos a realizar varias actividades en el aula por medio de role-playing. En ocasiones podrías taparles los ojos y preguntarles cómo se sienten, qué harían ellos para moverse por el aula y por los pasillos, cómo creen que podrían realizar las actividades propuestas en clase, etc. Posteriormente, tras retirar la venda de los ojos sería bueno que, por grupos, pensasen en cómo podrían ayudar a un compañero que tuviese dichas necesidades y lo pusiesen en común en gran grupo.

Asimismo, podrías llevar una silla de ruedas al aula y proponerles que pensasen juntos cómo podrían distribuir el aula para que tuviese una mayor movilidad un alumno con estas necesidades. Igualmente, se les podría proponer que imaginasen cómo podrían jugar con él, cómo hacerle sentir incluido en el grupo, etc.

En tercer lugar, te animo a que veas con ellos el corto “Cuerdas”. Antes de nada podrías preguntarles cómo tratarían ellos a un niño con parálisis cerebral, cómo le acompañarían en la lectura, cómo jugarían con él, cómo le haría bailar, etc. Tras la visualización del corto podrías invitarles a valorar el papel de cada personaje, resaltando cuál les ha gustado más y por qué, qué tal creen ellos que lo ha hecho la niña del corto, entre otras propuestas que se te puedan ocurrir a ti según el tipo de alumnos que tengas en el aula.

No adjunto el corto entero, porque se puede acceder a él con facilidad en las tiendas y además su compra permite que se beneficien los trabajadores que con tanto amor lo han realizado y el niño real que ha motivado dicha historia.







Por último te adjunto algunas lecturas que son interesantes para tu formación continua.

















El amor como estandarte de virtud fundamental para un buen profesor.

sábado, 16 de enero de 2016


“Lograron persuadirme de que, en la mejor de sus formas, la relación maestro-alumno es una alegoría del amor desinteresado”[1]. Todo cambia cuando se mira al otro desde el amor. Cuán fundamental es trabajar la mirada, las formas de presentarse frente al otro, de dirigirse a él, trabajar la apertura de la razón y el corazón a la aceptación y acogida de cada persona tal y como es: única, rica en y embellecida por dones diversos y diferentes, que enriquecen y dan “color” a un aula, a una familia, a una comunidad, a una sociedad.

Piensa que “la sensación que tienen los alumnos sobre lo que valen o sobre lo que son capaces de hacer, […], es una de las dimensiones psicológicas que tienen una mayor relación con las dificultades del aprendizaje”[2]. Es sorprendente constatar cómo se transforman y responden los alumnos cuando se sienten queridos, aceptados, acogidos, respetados, acompañados y llamados a responder en esa medida por la fe y la confianza que ponen en ellos los demás.

Tendrás alumnos cuyo comportamiento no siempre es adecuado, cuyos intereses son bajos y su motivación por el estudio nula, pero recuerda que poca gente puede ser considerada como un caso imposible. Todos o casi todos hemos necesitado en algún momento, en mayor o menor medida, que alguien nos devolviese la dignidad y nos situase en la verdad de lo que somos y lo que potencialmente podemos llegar a ser.

Cuán imprescindible es evitar los prejuicios y creer en la persona y en sus capacidades aunque a veces estén ocultas. Qué hermoso es ser capaz de “bajar al pozo ajeno” y, mediante la relación de ayuda, la empatía, la motivación, el acompañamiento, ayudar a descubrir los recursos con los que cuenta el alumno para afrontar sus dificultades[3] y superarse.

¿Qué valores rigen tu práctica profesional? Revísalos. Sopesa y haz balance de tu estado vocacional y cómo este influye en general en tu práctica profesional y más concretamente en la vida y en lo que en un futuro pueden o no llegar a ser y alcanzar  tus alumnos.

¿Buscas impulsar y elevar a las alturas a los alumnos o te has rendido? ¿Te dejas llevar por la corriente y sólo realizas lo justo y necesario para cubrir el expediente y acallar a tu conciencia? ¿Eres consciente de la nobleza de tu vocación? ¿Vives la alegría de saber cuánto puedes ayudar a transformar a tus alumnos y a la sociedad?





[1] STEINER, G. (2004). Lecciones de los maestros (p.115). Madrid: Siruela.
[2] MARCHESI, A. (2004). Qué será de nosotros, los malos alumnos (p. 96). Madrid: Alianza.
[3] BERMEJO, J. C. (2007), La relación de ayuda en el ámbito educativo (pp. 24-28). Santander: Editorial Sal Terrae.

Generosidad y desprendimiento.

viernes, 18 de diciembre de 2015


La Navidad es un momento del año en el que, por desgracia, tanto los alumnos como sus padres suelen entrar en una espiral de consumismo muy elevada. En ocasiones, habrá padres que se acerquen para deciros que según las notas que sus hijos han obtenido, el castigo será ningún (o casi ningún) regalo para estas fechas y sin embargo, habrá otros que busquen dar prácticamente todo lo que pidan a sus hijos. Asimismo, nuestros alumnos, en ocasiones, abrirán las revistas publicitarias y señalarán de forma descontrolada, y casi impulsiva, un número desmedido de juguetes.




En estas fechas Cáritas, Cruz Roja y otras asociaciones piden, según la voluntad de cada familia, entregar juguetes para repartirlos entre aquellos niños que no tiene la posibilidad de recibir ningún detalle material en estas fechas. Sería muy positivo invitar a los alumnos a trabajar la generosidad y el desprendimiento con la idea de que al menos uno de esos juguetes que nunca utilizaron, no abrieron o dejaron de lado el primer día y están como nuevos, los ofrezcan a estas asociaciones en beneficio de los que no tienen.

Asimismo, estas fechas nos ofrecen la posibilidad de tratar no sólo el tema del consumismo, adaptándolo a la edad de nuestros alumnos, sino también introducir lo importante de la Navidad y su significado real.


Igualmente, os adjunto la película, en dibujos animados, del Cuento de Navidad, cuya visualización os permitirá llevar al aula diversos valores como la generosidad, el perdón, la fidelidad, la solidaridad, el respeto, entre otros.









Lecturas con valores

miércoles, 9 de diciembre de 2015

                                
En esta ocasión y con motivo de la llegada de la Navidad, te invito a que pidas a tus alumnos que lean mientras descansan y disfrutan.


En esta ocasión te presento algunos libros en inglés cuya lectura no sólo te permitirá trabajar diversos valores y virtudes en el aula, sino que ofrecerá a tus alumnos la posibilidad de mejorar o fortalecer y afianzar su nivel de inglés. Si bien es cierto que  algunos tienen mayor dificultad que otros, me he permitido presentártelos igualmente pues en la actualidad hay alumnos que no sólo tienen un nivel de inglés adecuado sino que son bilingües.


Tal vez tus alumnos te comenten que los han visto en película, pero bien sabes que generalmente el libro original supera en riqueza y plasticidad las adaptaciones cinematográficas.





Pequeñas píldoras

domingo, 29 de noviembre de 2015


La bondad y la generosidad.

No te guardes nada para ti si consideras que con ello puedes ayudar, aportar y enriquecer al otro, pues todo lo que no compartes ni pones a disposición de los demás no crece ni da fruto y no dilata tu corazón. Al igual que el amor, el resto de virtudes y valores solo se desarrollan, crecen y se fortalecen poniéndolos en movimiento, en práctica, al servicio de la persona que lo necesite o del mundo, para que éste mejore. Enséñaselo así a los alumnos. Concédeles espacios y momentos para que aprendan a ser desprendidos en lo pequeño (prestando sus libros, su material escolar, sus juegos o compartiendo su comida si a otro se le olvidó la suya) y en lo grande (ofreciendo sus conocimientos al que no comprende tan rápido las propuestas y contenidos trabajados en clase, su tiempo y su compañía al que no se siente incluido y acogido por buena parte de sus compañeros).

En esta ocasión te animo a que leas a tus alumnos el siguiente texto recogido en Giovanni Rodari, Lecturas comentadas (Edelvives, Zaragoza 1990) y reflexiones con ellos.



EL SOL Y LA NUBE

Foto de: Rodrigo Nascimiento

El Sol viajaba por el cielo, alegre y glorioso. En su carro de fuego, despedía sus rayos en todas direcciones.
En las viñas, cada racimo de uva que maduraba robaba un rayo por minuto, incluso dos. Y no había hierba, araña, flor o gota de agua que no tomase parte.
Una nube de tempestuoso humor murmuraba:
—Deja, deja que todos te roben: verás de qué manera te lo agradecerán cuando ya no te quede nada que puedan robarte.
El Sol seguía alegremente su viaje, regalando rayos a millones, a billones, sin contarlos.
Sólo en su ocaso contó los rayos que le quedaban, y, mira por dónde, no le faltaba ninguno. La nube, sorprendida, se deshizo en granizo.

El Sol se tiró alegremente en el mar.

¡Profesor, ilumina tu entorno y el de tus alumnos!

lunes, 16 de noviembre de 2015


Siempre que suceden hechos tan desgarradores como los ocurridos durante este fin de semana me pregunto en qué momento esas personas ya adultas, se perdieron. Qué ejemplos de vida tuvieron, qué poco sentido le encontraron a sus vidas que tuvieron que buscarlo en lugares donde sólo les presentaron la muerte y la aceptaron. ¿Qué herramientas psicológicas y qué valores asimilaron en su infancia y juventud para llegar hasta ahí?

Tanta crueldad y violencia, no sólo invita a reflexionar sobre qué lleva en su corazón el ser humano, sino también qué tipo de personas está construyendo la sociedad actual con los ejemplos de vida que propone, con algunas de las series o programas de televisión donde gana el que más grite al otro o el que con insultos y vejaciones le degrade, entre muchas otras conductas nada edificantes y que nuestros niños y jóvenes asumen como modelo a seguir.  

Mi reflexión te quiere invitar a dirigirte a la raíz. Si a esos adultos cuando fueron niños y jóvenes se les hubiese educado en virtudes, se les hubiese ayudado a desarrollar una buena capacidad crítica y a ser asertivos, probablemente no hubiesen dicho sí a estas propuestas. 

El maestro es el principal factor de oportunidades y progreso de una sociedad y eso hay que tenerlo siempre muy presente. Cada uno, esté en la situación que esté, según su don personal, tiene la responsabilidad y también la gracia de iluminar su entorno, nos decía Juan Pablo II. ¿A qué estamos llamados si no es a cambiar el mundo desde nuestro pequeño o gran ámbito según nuestras posibilidades? Howard Zinn, historiador social estadounidense, dijo en una ocasión que si la gente pudiera ver que el cambio se produce como resultado de millones de pequeñas acciones que parecen totalmente insignificantes, entonces no dudarían en realizar esos actos. ¿El maestro a qué está llamado si no es a mejorar el mundo desde su escuela, su aula, su pequeño grupo de alumnos?

Dolor, sufrimiento, abandono, rechazo, abuso, explotación, muerte, violencia, egoísmo, odio, frustración, adicción, soledad… Son tantas cosas vividas por los niños las que pueden conformarles como personas alejadas de todo bien. Todos nacemos con la capacidad para la empatía, la generosidad, la compasión, el perdón, pero también dependemos de nuestro entorno. Cuán importante es ser consciente de que igual que uno aprende a hablar, la violencia, la agresividad y tantas otras conductas también se aprenden gracias a ejemplos y vivencias cercanas que con el tiempo acaban formando parte del ser. Qué importante es mostrar a esos niños, jóvenes, adultos, que la vida tiene un sentido siempre a pesar, incluso, del sufrimiento.

Sería todo un reto, pero maravilloso, que el maestro influyese en sus alumnos hasta el punto de que estos fueran capaces de encontrar un por qué para superar cualquier cómo[1]. Y es que hay que tener presente que “esta cadena infinita de violencia ni es casual, ni es incontrolable o inevitable. Se puede interrumpir”[2]. Cómo se transforma la persona cuando se siente querida, aceptada, acogida, acompañada y llamada a responder en esa medida por la fe y la confianza que ponen en ella los demás. Poca gente puede ser considerada como un caso imposible. Todos o casi todos hemos necesitado en algún momento, en mayor o menor medida, que alguien nos devolviese la dignidad y nos situase en la verdad de lo que somos y lo que potencialmente podemos llegar a ser.

En esta ocasión te propongo que trabajes, en la medida de lo posible, la capacidad crítica proponiendo a tus alumnos una serie de interesantes dilemas morales que les permitan pensar y reflexionar sobre la mejor y más justa decisión a tomar, de tal forma que puedan ir comprendiendo lo que es justo, injusto, correcto, incorrecto, deseable o no, en su forma de actuar o pensar.

Para profundizar más en esta idea puedes dirigirte al estudio sobre el desarrollo moral que hizo Kohlberg (1927–1987). Su dilema más conocido es el “Dilema de Heinz”. A partir de ese ejemplo puedes redactar otros dilemas adaptados a la edad de tus alumnos y plantearlos de forma grupal, a través de un debate o como trabajo individual, pero siempre poniéndolo al final en común con toda la clase.




[1] Esto lo expresa muy bien Nietzsche cuando reconoce que quien “tiene un por qué para vivir puede soportar casi cualquier cómo”. Cit. FRANKL, V. (2004).  El hombre en busca de sentido. Barcelona: Editorial Herder. p. 127.
[2] ROJAS MARCOS, L. (1998). Las semillas de la violencia. Madrid: Editorial Espasa Calpe. p. 211.

El valor de la educación. La escuela, no como obligación, sino como oportunidad.

sábado, 14 de noviembre de 2015


En ocasiones puedes observar y escuchar cómo diversos alumnos en tu aula no dan importancia a la educación. Igualmente, te encontrarás con casos a la inversa, es decir, alumnos deseosos por aprender, pero cuyos padres no dan importancia a la educación, por lo que apenas les permiten acudir al centro y terminan en situaciones de absentismo y abandono escolar. Este absentismo o abandono los impide realizar un proceso de aprendizaje normalizado y  alcanzar un nivel educativo óptimo.

La propuesta que te hago en esta ocasión permite una reflexión para que tus alumnos valoren las grandes oportunidades que tienen y se sensibilicen ante las carencias de tantos niños que tienen dificultades para acceder a la educación. Asimismo, permite trabajar valores de solidaridad, honestidad, esfuerzo y perseverancia.

Es un buen recurso también para trabajar con las familias, a través de tutorías con padres o actividades de cinefórum organizadas por la Escuela de Padres del centro.

Existen dos posibilidades, un documental que se titula “Camino a la escuela” o un libro que acompaña al propio documental y recibe el mismo título, en el cual se amplían los datos de cada alumno, sus familias y su entorno social.




Antes de poner el documental puedes pedir a tus alumnos que busquen en la web las diferentes formas que tienen los niños de desplazarse hasta a la escuela. Posteriormente, podrás imprimirlas, clasificarlas y exponerlas en el aula. En Europa, por ejemplo, llegan en el coche de sus padres, en metro o en autobús, pero en África se desplazan a través de largas distancias, realizando arduos recorridos a pié. Asimismo, en otros continentes tienen que cruzar puentes destrozados, atravesar un río mediante una liana, trasladarse a caballo o pedir que un vecino los acerque en su balsa.




A continuación te adjunto una web donde puedes encontrar las propuestas que se hicieron en su momento para trabajar con los alumnos en el aula tras ver la película en el cine.





¡Posibilidades infinitas!

domingo, 8 de noviembre de 2015


Querido maestro:

La actividad que te propongo es para ti. He encontrado este vídeo que puede ayudarte a reflexionar. No te fijes tanto en las frases que señalan, pues está realizado con una motivación distinta a la tuya, pero fíjate en el fondo y obsérvalo como la metáfora que es.

Pregúntate:

¿Qué hay en tus manos?
¿A qué estás llamado según tu vocación de maestro?
¿Cómo es tu mirada? ¿De qué manera te presentas frente a tu alumno?
¿Cuáles son las virtudes y los valores que dirigen tu vida y actividad profesional?
¿Cómo pasan los alumnos por tu aula y cómo salen de ella al finalizar el curso?
¿Eres consciente de que cuando se quiere lo mejor para alguien se consigue sacar lo mejor de él ante cualquier circunstancia? Estás llamado a conseguir no centrarte en las limitaciones de los alumnos, sino en sus capacidades y habilidades, potenciándolas y facilitando experiencias de éxito escolar y experiencias realmente humanas.





Igualmente, recuerda que en la formación integral de los alumnos tienes un papel clave y para realizarlo lo mejor posible debes estar formado y preparado no sólo intelectual sino humanamente. 

Toda vida tiene sentido y un por qué. Ayuda a tus alumnos a encontrar el suyo.

domingo, 25 de octubre de 2015


En esta ocasión te invito a que observes más profundamente a tus alumnos e intentes entender el por qué de ciertos comportamientos. En el aula puedes encontrar alumnos cuyas familias tiene actitudes y comportamientos edificantes, pero también puedes encontrarte con niños que viven con familias profundamente desestructuradas o con un nivel de vulnerabilidad elevado o que tal vez sufren maltrato. Igualmente, puedes encontrarte alumnos que han sido adoptados y que en sus mentes el recuerdo de lo vivido en sus países de origen no siempre es hermoso y beneficioso para ellos, por lo que tienen una herida abierta.

Esta vez te invito a presentarles el ejemplo de vida de un niño llamado Iqbal, pakistaní, que vivió en los años 90, fue esclavizado y se convirtió en un gran defensor de los derechos de la infancia, y de la educación como herramienta para promover y respetar sus derechos.




Te propongo la lectura del libro "La historia de Iqbal" de Francesco D´Adamo, porque no sólo permite fomentar el hábito de la misma y desarrollar el amor hacia ella, lo cual repercutirá en el aprendizaje de los alumnos y en su posterior éxito escolar, sino que también ofrece la posibilidad de trabajar valores como la esperanza, la autenticidad, la justicia y la fortaleza. Igualmente, habrá niños que encuentren cobijo en esta lectura si en algún momento de sus vidas han experimentado situaciones difíciles o parecidas, en sus hogares o fuera de ellos.

Asimismo, esta lectura resulta muy interesante como instrumento para poner en valor cuestiones que para los alumnos son tan cotidianas que ya no sólo no llaman su atención, sino que en ocasiones son desaprovechadas. Me refiero con ello tanto al derecho y al acceso a una educación de calidad, como al privilegio que esto supone para ellos, frente a tantos niños que carecen de esta oportunidad. Mostrar y dar a conocer a los alumnos el hecho de que no todos los niños del mundo tienen las mismas facilidades y posibilidades de acceder a la educación y de adquirir una preparación que les permitirá realizar sus sueños, mejorar sus vidas y construir su futuro, puede ofrecerles un testimonio que les haga reflexionar y preguntarse por aquello que realmente merece la pena en la vida y por las cosas por las que hay que luchar y esforzarse.






Esta propuesta es para 5º y 6º de primaria. El libro que te propongo es uno de tantos que hay, pero este está adaptado a las edades de tus alumnos y seguro que les resultará muy atractivo y enriquecedor.

¡No sólo ilumines…“¡incendia!” y anima el corazón de tus alumnos!

lunes, 19 de octubre de 2015


En esta ocasión te planteo el promover en tu aula actividades que fomenten la generosidad, la justicia, la gratitud, la laboriosidad, la tenacidad y la responsabilidad. Tus alumnos deben trabajar su “corazón”, ponerlo en marcha para dilatarlo. No pueden pasar por ti como si nada. Poco a poco han de descubrirse como personas cada vez mejores y más maduras. Es importante que se convierta en algo connatural al ser de cada uno de ellos el actuar mirando al otro, capaces de un elevado nivel de desprendimiento, amantes del bien común, de la finura en el obrar y la preocupación y el cuidado por los demás. ¡Ayúdales!, ofréceles herramientas, regálales momentos a través de los cuales reconozcan la maravilla del encuentro, lo mucho que pueden aportar, los beneficios que tiene implicarse y cómo pueden cambiar y mejorar sus vidas y las de muchas otras personas cuando el trabajo en grupo es dirigido hacia un objetivo común y noble.

Puedes poner en práctica diferentes iniciativas:

En primer lugar, puede ser una buena propuesta para alumnos de 1º, 2º y 3º de primaria el tener como “mascota” a un ser vivo que tengan que cuidar. Lo más sencillo es una planta, pero una tortuga también valdría y el más atrevido puede tener un pájaro o un conejo. Establecer turnos para regarla o darle de comer y que todos se fijen si necesita algo, ayuda a ir trabajando la responsabilidad. Asimismo, en fiestas y fines de semana, cuando no acuden a la escuela, cada alumno tendría la responsabilidad, por turnos nuevamente, de cuidarla en casa. Ampliando la propuesta al centro educativo, hay incluso escuelas que tiene la posibilidad de introducir en sus terrenos pequeñas granjas y huertos que implica a todos los alumnos en su cuidado, recogida de frutos y trabajo en talleres de alimentación o en clase de Ciencia Naturales. 


CEIP Concepción Arenal - Madrid -


En segundo lugar, es interesante y adecuado promover que cada uno de los alumnos en estas edades y hasta 6º de primaria, identifique sus cualidades, es decir, en qué es bueno y cómo puede ponerlo al servicio de los demás. Ningún talento será considerado más pobre que otro, todos serán dones que al ser puestos en marcha podrán aportar mucho en beneficio de la clase. Así habrá alumnos que sepan escuchar, que tengan paciencia y que sean empáticos. Habrá otros que jueguen muy bien al fútbol o se les dé bien el deporte y puedan ayudar con ello. Existirán alumnos brillantes en el razonamiento lógico y abstracto. Otros dibujarán muy bien, serán muy creativos o cantarán de maravilla, etc. En definitiva, todo un conjunto de dones que aprovecharas para crear una comunidad de apoyo y aprendizaje mutuo donde la generosidad será esencial pues regalarán su tiempo a los demás para impulsar al que necesita de su apoyo para mejorar o fortalecer una habilidad o cualidad. Con ello trabajaran la gratitud, la laboriosidad y la generosidad.





En tercer lugar, otra propuesta para el aula de 4º, 5º y 6º de primaria que implica a los alumnos con la sociedad supone involucrarlos en uno o varios proyectos sociales. Aunque creas que puede resultar demasiado hacerles conscientes de el dolor y el sufrimiento o de la violencia que en ocasiones existe, has de aceptar que no viven de espaldas al mundo, ya que escuchan a sus padres u observan en la televisión la existencia de personas que sufren por vivir en situación de guerra, que tienen necesidades especiales por tener una salud delicada o que pierden su trabajo y su casa. Propuestas sencillas y a su alcance pueden ser, por ejemplo, recoger tapones de plástico (de las botellas), pues hay empresas que ofrecen dinero por determinado peso aportado y ello permite ayudar a padres que tienen hijos con enfermedades que han de ser tratadas, por su rareza o dificultad, en otros países y cuyo coste es tan elevado que no siempre tienen los medios suficientes para ello.  Posteriormente, sería muy positivo que tuvieran un encuentro con los niños a los que hayan ayudado, pues les permitirá ser más conscientes de que su trabajo ha sido bueno, valorado y ha ayudado a otros. Igualmente, el testimonio de estos niños, que tendrán más o menos su edad, y la de sus familias, puede enriquecerlos en muchos sentidos. Con todo ellos habremos trabajado la generosidad, la tenacidad y la justicia.




En cuarto lugar, puedes, asimismo, ponerte en contacto con diversas ONGs u organizaciones de tu entorno por si los niños puedan participar en algún proyecto, tal vez de personas mayores o escribiendo a niños de otros países que se encuentren en casas de acogida o en campos de refugiados.

Una propuesta que ha surgido actualmente se llama “La manta de la vida” y consiste en tejer mantas para, en este caso, las familias que están en Siria. Tal vez en la asignatura de plástica puedas enseñar a los alumnos a coser y que cada uno vaya tejiendo un cuadradito que, posteriormente, será unido al resto de los tejidos por la clase y formará una manta que se podrá enviar como gesto de apoyo y solidaridad.





Esta son unas de tantas propuestas que puedes llevar a la realidad de tu aula y no solo de forma puntual sino durante todo el año. Quizá puedas, dividir estas iniciativas en pequeños proyectos para cada mes.